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lunes, 10 de diciembre de 2012

El Trastorno de Rebeldía


Trastorno de negativismo desafiante

El Trastorno de negativismo desafiante se define por un patrón persistente de conducta negativista, hostil y desafiante a las autoridades, excesivo para el contexto sociocultural y el nivel de desarrollo del niño/a y que le causa un deterioro significativo en su funcionamiento social. El DSM-IV sitúa al Trastorno de Negativismo Desafiante dentro de los Trastornos de Comportamiento Perturbador y Déficit de Atención.

[editar]Sintomatología e incidencia

Para el establecimiento del diagnóstico según este manual, han de estar presentes al menos en los últimos 6 meses cuatro de las siguientes conductas características del trastorno: la frecuente pérdida de los nervios, discusiones repetidas con los adultos, continuas y deliberadas molestias a otras personas, censuras a otros por sus errores, mentir a otros para evadir sus obligaciones evadiendo así a sus autoridades, se molestan fácilmente con otros, suelen enfadarse y estar resentidos y suelen mostrarse con frecuencia rencorosos y vengativos. En función de la naturaleza de la población y de los métodos de recogida de datos, la prevalencia de los trastornos de comportamiento perturbador se sitúa entre un 2% y un 16%. Es más frecuente entre el sexo masculino hasta la pubertad, momento en el cúal parece igualarse la proporción en ambos sexos.
El trastorno en general, hace referencia a la manifestación de conductas excesivamente groseras, de rebeldía ante la autoridad y provocativas. Son más frecuentes con niños/as y adultos que el sujeto conoce bien, por lo que la aparición de éstas es más frecuente en el hogar y pueden no darse en el ámbito escolar.
Esta posible variedad intersituacional de la conducta puede dificultar el diagnóstico, y hay que tener prudencia porque aún dentro de la normalidad, las conductas insolentes y desafiantes son frecuentes en niños/as y adolescentes. El trastorno es más habitual en niños/as que han mostrado en la edad preescolar problemas de temperamento y alta actividad motora. También suele aparecer asociado al Déficit de Atención con Hiperactividad y a los Trastornos del Lenguaje y de la Comunicación. Al mismo tiempo, los niños/as con este trastorno suelen presentar a lo largo de los años escolares baja autoestima, humor variable, baja tolerancia a la frustración.
En lo que respecta al curso del trastorno, éste suele aparecer, de forma gradual, antes de los 8 ó 9 años y preferentemente en el ámbito familiar para luego extenderse a otros. Un inicio temprano suele ser indicio de futuros trastornos de conducta. La presencia del trastorno es más común en familias en las que existe un problema en la relación de pareja, o en las que alguno de los progenitores posee una historia de Trastorno de Conducta, Trastornos del Humor, de la Hiperactividad o de la Personalidad Antisocial.

[editar]Etiología y evolución

La prevalencia de los Trastornos de conducta parece estar incrementándose en el curso de los últimos años. El DSM-IV lo sitúa entre un 6% en niños, y entre el 2% y 9% para las niñas. Por otro lado parecen encontrarse más casos en el ámbito urbano que en el rural. Aunque la mayoría de las investigaciones nos ofrecen escasa información sobre las claves causales de los Trastornos de Conducta, al menos nos permiten suponer que en la etiología del trastorno juegan un papel fundamental los factores genéticos y ambientales.
a) Factores Genéticos. Hoy en día parece demostrar que en los niños/as con estos trasrnos existen factores herederos de tipo neurofisiológicos, psicofisiológicos y bioquímico, que predispondrían al sujeto a manifestar conductas infantiles aversivas y dificultades en el aprendizaje.
b) Factores Ambientales. Juegan también un papel determinante en la génesis y desarrollo de los Trastornos de Conducta. Responsable de que el individuo desarrolle adecuados intercambios con el ambiente, va a ser en gran parte la familia, que se constituye no sólo como el entorno en el que más frecuentemente está el individuo sino también como lugar en el que acontecen los principales aprendizajes del sujeto.
Los frecuentes conflictos matrimoniales pueden generar en el niño conductas agresivas incluso ya desde muy temprano. Y las pautas educativas e interacciones familiares parecen jugar también un importante papel. Elementos como el rechazo paterno, la permisividad frente a la agresión, una agresiva tendencia a castigar, una deficiente comunicación padres e hijos y las relaciones agresivas con los hermanos, contribuyen a la aparición del Trastorno de Conducta tanto de forma indirecta como directa.

La timidez y la rebeldía podrían empezar a considerarse trastornos de la conducta si los especialistas se ciñen al nuevo Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales (DSM) que se prevé publicar el próximo mes de mayo en EEUU.


La timidez y la rebeldía podrían empezar a considerarse trastornos de la conducta si los especialistas se ciñen al nuevo Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales (DSM) que se prevé publicar el próximo mes de mayo en EEUU. Ante tales planteamientos, más de 11.000 profesionales de la salud han firmado ya un documento pidiendo que este nuevo sistema de categorización no se presente y mucho menos se ponga en práctica. Psicólogos, psiquiatras y otros expertos coinciden en señalar que las nuevas categorías son "preocupantes y peligrosas".
"Millones de personas sanas serían etiquetadas incorrectamente como enfermos psíquicos. Gente introvertida, apática o excéntrica de repente se convertirían en enfermos mentales", afirma Peter Kinderman, del Instituto de Psicología de la Universidad de Liverpool (Londres, Reino Unido). "No es humano ni científico y tampoco ayuda a nadie", añade.
"¿De qué depende que consideremos la timidez como un trastorno mental? Hay personas que lo viven como un problema y piden apoyo porque quieren ser más extrovertidos, pero otros se sienten bien. La salud mental depende de la adaptación del individuo al medio", argumenta Fernando Chacón, profesor titular de Psicología Social y miembro del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid, al comentar esta noticia. "Por qué cuantificarlo como enfermedad?".
Lo mismo ocurre con la tristeza y la apatía de una persona. "Por qué tiene que ser una enfermedad depresiva cuando pierdes a un ser querido, por ejemplo. Lo anormal sería lo contrario", cuestiona el experto español. En cuanto a la rebeldía de los niños, continúa Chacón, "la desobediencia sistemática puede deberse a un trastorno, pero no lo es en sí misma".
Lo que la Asociación Americana de Psiquiatría propone en esta nueva revisión de lo que se asume como la 'biblia' de los trastornos mentales (DSM) es extender la consideración de trastorno mental a este tipo de conductas, unas más habituales que otras, pero "las que no lo son tampoco tienen que suponer un trastorno", subraya Chacón.
Todo el mundo sería objeto de intervención psiquiátrica


Hay gente más introvertida y más extrovertida. "Si definimos como normal sólo un tipo único de persona, todo lo demás será trastorno. Todo el mundo sería objeto de intervención psiquiátrica y esto no refleja la realidad". Si ya de entrada, dice Chacón, "la categorización en salud mental es un problema porque no hay límites claros (no es como una enfermedad física), si añadimos conductas que no son trastornos, se pueden crear muchos problemas".
En esta línea están de acuerdo otros especialistas de la Asociación británica de psicólogos, como Peter Kinderman, quien considera que de seguir adelante con este nuevo manual, "se exacerbarán los problemas". Sobre todo teniendo en cuenta que el nuevo sistema de categorización incluye las parafilias del violador. "Esto es darle una salida al violador múltiple. Si se considera enfermedad, le da un eximente", apunta el psicólogo español.
Los especialistas británicos, al igual que Chacón, se preguntan si todas estas etiquetas son necesarias. De 59 trastornos que se reconocían en 1917 se pasó a 227 en 1980 y a 350 en 1994. Los expertos creen que ampliaría "imprudentemente" las fronteras de la psiquiatría, causaría más medicación de lo normal, con los gastos que conlleva, e incluso criminalidad. Detrás de todo esto podría estar la industria farmacéutica, apuntan algunos expertos. Como argumenta el psicólogo español, "la hiperactividad ha existido toda la vida y sólo se incluye como trastorno cuando aparece un medicamento. En el momento en que hay un tratamiento farmacológico para tratar un problema de conducta, entonces la industria farmacéutica presiona para que sea reconocido como una enfermedad y, por lo tanto, se facilite el uso de la medicación".

domingo, 9 de diciembre de 2012

La Mente inconsciente regula nuestras vidas


Leonard Mlodinow is a man at home with big ideas. Really big ideas. A physicist, author and professor, Mlodinow has spent much of the past few decades exploring life's most complicated questions: What's the nature of the universe? How does the human mind work? Did Darwin go wrong? What is the role of randomness in our lives? Is there a grand design in the universe?
Mlodinow's passions have taken him to the crossroads of science and spirituality and spawned a host of extraordinary books, three of which were New York Times bestsellers: War of the Worldviews: Science vs Spirituality, co-authored with Deepak Chopra; The Grand Design, one of two books co-authored with Stephen Hawking, and The Drunkard's Walk: The Story of Randomness and Its Role In Our Lives.
If Mlodinow is a man of Big Ideas, however, he's also a man of many lives -- one whose career has not necessarily gone from point A to point B. Raised by holocaust survivors, Mlodinow began his college education at Brandeis University before dropping out and traveling to Israel to live on a kibbutz. He later returned to the U.S., earned a doctorate in theoretical physics at the University of California at Berkeley, and began studying things that most mere mortals cannot comprehend (axiomatic quantum field theory and non-linear dielectric media, for starters).
He later left the academic world for Hollywood, where he worked as a screenwriter for 10 years before changing careers yet again to design and produce computer games, an endeavor that brought him numerous awards, including the National Association of Parenting Publications Gold Medal -- twice. This led to a position heading up software development and math education for Scholastic, and writing popular science and children's books. In 2005, he returned to teaching and writing books.
Summing up his career changes in a recent New York Times essay, Mlodinow wrote: "When we're in college, we think about our future as a direct line from now to then, from here to there. You might get an internship at a financial services firm, then become an assistant, and gradually move up until someday you're the boss. That's a fine life's path. But if you look at the careers of many successful people, you'll find that their route is often far more sinuous. And if you look at happy people, you'll find even fewer who traveled a straight line."
Mlodinow's own sinuous path has led to his latest book, Subliminal: How Your Unconscious Mind Rules Your Behavior. It delves into how the unconscious mind shapes our experiences of the world, for better or for worse. Everything we experience or choose -- from our political persuasions to how much we tip a waiter -- is predicated in large part by the subtle, unnoticeable perceptions and misperceptions that are part of our unconscious mental landscape. With great wit and intelligence, Mlodinow takes us on a sweeping tour of this landscape and the latest revelations in neuroscience.
Huff/Post50 recently caught up with Mlodinow to discuss his new book and many careers.
You've tackled some of life's most complicated questions. What motivated you to write Subliminal?
It was a good companion to my previous book The Drunkard's Walk, which was all about randomness and how we misunderstand a lot of what goes on around us. Subliminal is a similar book about your inner life -- the inner emotional and social experiences that you can't really understand if you don't understand the unconscious mind.
What experiences in your own past motivated your interest in this subject?
I've always loved science, as far back as I can remember. I was very, very curious about how everything worked: the world, the physical universe, chemistry, law. So it was only natural to be curious about how our mind works.
And, of course, there are all sorts of things floating around in our subliminal minds that come from our pasts.
Yes, and our pasts definitely affect us on a subliminal level. I like to use the analogy of vision to describe how our unconscious might create reality. When you look out into the world, you see what seems to be a clear and 3D image of it. It seems real to you, but it's not really real. It's not literally what's out there. The data that falls onto your retina is very sparse data and the picture of the world literally put together from that data would be very fuzzy. It wouldn't be very useful for navigating the world.
Yet we perceive something very clear, and that's because our unconscious mind is doing all of this processing. It does it instantaneously and without any effort, so we just think that what we see out there is real. Similar things happen in our social judgments and in the way we perceive everything in the world. In my book, I tell a story about when I didn't call my mother at our scheduled time. Her illusion was that I must have been killed, because her context was that bad things happen. She viewed things this way. When she looked at other people and things, she always seemed to take a dark view based on her past experience. That's a lot like our optical illusions.
What other things insinuate themselves into our subliminal minds?
One thing that feeds into the way you experience the social world is your mood -- and one thing that affects your mood is the weather. Researchers did a study and found that the Stock Market goes up much more on sunny days than on rainy days. So even though these stock brokers are going to work thinking that they're making rational judgments, those judgments are very much affected by their mood and the weather. Another example is when you go buy wine. You think you're picking the wine according to the origin, grape or price -- various conscious factors. But one unconscious factor is your mood or your emotions.
Likewise in England, researchers did a study where they played German and French music alternately on a wine aisle where they had a mixture of German and French wines. On the day they played the German music, two-thirds of the people bought German wine. On the day that French music was played, they bought French wine.
It's unsettling to think that such little things can subliminally affect our choices. It reminds me of the brouhaha about subliminal messages that are presumably embedded in advertising.
That kind of unconscious manipulation in advertising doesn't really work. It was like seeing Jesus' face in the clouds. A lot of those stories about hidden messages that convince you to buy a different brand are pretty much bogus and a hoax.
But the unconscious mind can still trip us up and create subjective notions of reality that border on magical thinking, can't it?
It can trip you up, but it's just like your eyes: Your unconscious mind makes these pictures of the world so you can walk around and not bump into walls. And most of the time this works just fine. It's the same way in our social world. There's a reason we have emotions and there's a reason that emotions affect our decision-making on an unconscious level and really help us. For instance, touching is how all primates communicate and form bonds with each other. Non-human primates spend hours a day grooming each other. And with humans, touching is also important. It's a way to form bonds and connect in modern society. But you can also speed up the use of conscious purposes once you're aware of that, and it can be manipulated.
For instance, for one study in France researchers hired a handsome, young Frenchman to stand on street corners and proposition single women who walked by. To half of them, he gave a light, half-second touch to the arm or the elbow. He didn't touch the other half. And the success rate in getting phone numbers basically doubled from 10 percent to 20 percent with those who were touched. Waiters increased their tips in a similar experiment from 14-1/2 percent to 17 percent and so on. You can say that's good or bad. You can say that the waiter is manipulating you or that you were touched and it convinced you to do something you didn't want to do. On some level, you might look at it that way, but in general, that's how we human beings bond with each other.
You were curious enough to stop science all together, change careers, and become a Hollywood screenwriter. A scientist in Hollywood -- that's not an ordinary pairing. How did that happen?
I always liked movies so I started writing for Hollywood, but my day job was physics. And when I finally started getting work in Hollywood, I thought they wanted me because I was a physicist. But that really wasn't true at all. One day I pitched a story. I thought I was really cool because my pitch was filled with real science in it. When I was done, all the producers sat around looking at me. There was this silence. Then my boss looked at me and said, "Shut up, you egghead." I realized that they'd actually hired me because they liked the MacGyver script that I'd written. It had nothing to do with me being a scientist.
And then you had yet another career change?
Yes, I went into computer games because those were very pioneering times . It just before Windows came into being. I stayed in the gaming world for about 10 years. Then I went to Scholastic in New York to develop a math education curriculum. Then I came back and now I write books and teach at Cal Tech.
Have you always been fearless of change and simply had faith your decisions to change?
Yes, pretty much. I always assumed things would work out. And I've never given up my love of science.
Check out the slideshow below for seven things your subconscious mind controls.
subconscious
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viernes, 7 de diciembre de 2012

El comportamiento Inconsciente

¿Hasta qué punto intervienen el puro instinto en nuestras decisiones? ¿Cómo funciona nuestra intuición? ¿Qué se esconde tras nuestro comportamiento moral, más allá de la reflexión y el razonamiento? ¿Qué procesos instintivos intervienen en el salto de un portero de fútbol para bloquear un balón, en la decisión de unos padres por una u otra escuela para su hijo, en la elección de pareja de un amante, en la capacidad de unos simples aficionados para convulsionar el mercado de valores son la única ayuda de sencillas “reglas empíricas”? El proceso para tomar decisiones correctas no consiste en amasar una gran cantidad de información, sino en descartar intuitivamente aquella que no necesitamos. Decisiones intuitivas propone un análisis de los múltiples factores e influencias (innatas y adquiridas) que condicionan nuestro proceso de decisión. Este libro, fruto de más de diez años de novedosas investigaciones por parte de uno de los más prestigiosos científicos en la materia, indaga sobre la influencia del instinto en nuestras decisiones y llega a conclusiones sorprendentes. “Una revolución en la ciencia cognitiva que asesta un fenomenal golpe a favor de la cordura en la aproximación a la racionalidad humana”, Herbert Simon, premio Nobel de Economía. “Un apasionante y enriquecedor recorrido por un territorio durante mucho tiempo oscuro e inexplorado” Kirkus Reviews. “Un libro fascinante y provocador””, The Sunday Times. “Memorable. Clarividente”, Boston Globe. “Brillante”, Steven Pinker.

martes, 4 de diciembre de 2012

Periodista Digital. Entrevista a Pilar Eyre. 16-11-2012

El Inconsciente

El inconsciente es una serie de fuerzas, emociones y creencias que nos mueven y que conforman una manera de ser de la que no somos consciente.
A medida de que decides lo que quieres ser vas tomando las riendas de tu vida.
Y le quitas las riendas de la vida a esta serie de fuerzas que conforman el inconsciente personal y el colectivo.
Hay 2 autores que destacaron este inconsciente: Freud y Jung
Todas las personas son movidas a hacer cosas por sus creencias, por su carácter, por sus decisiones es decir hay un conjunto de fuerzas que mueven a las personas a ser como son y a hacer lo que hacen.
Este conjunto de caracteres,de creencias, de motivos pueden ser conscientes o inconscientes.

La madurez es que estas fuerzas que te acercan a la acción sean muy conscientes.
Que sepas porque haces lo que haces.